PREVENCIÓN DEL USO INDEBIDO DE DROGAS Y PROMOCIÓN DE SALUD
PREVENCIÓN DEL USO INDEBIDO DE DROGAS Y PROMOCIÓN DE SALUD
De una forma general, se habla de prevenir cuando se quiere evitar un daño antes de que aparezca. En este marco, la prevención, en el complejo mundo de las drogodependencias, está encaminada no solo a evitar el consumo sino también a la moderación y responsabilidad en el consumo de determinadas sustancias. Así entendida, la prevención de las drogodependencias encaja en el marco de la promoción de salud ( ver capítulo correspondiente) por cuanto supone una efectiva capacitación e implicación de los individuos y las comunidades en la definición de los problemas, en la toma de las decisiones y en las medidas llevadas a cabo para modificar y mejorar los factores determinantes del consumo de drogas. Para ello es preciso contemplar el fenómeno de las drogodependencias con una visión globalizadora y multisectorial.
En el consumo problemático de drogas existe siempre una interacción de tres elementos: la sustancia objeto de consumo, las características personales de quien la consume y el entorno y circunstancias en que se produce dicho consumo. Esta comprensión del fenómeno en su triple vertiente bio-psico-social facilita una mejor visión del problema. En este sentido, es preciso identificar los factores de riesgo y los factores de protección existentes en una situación de riesgo. El análisis de dichos factores es el paso previo para tomar las medidas preventivas más adecuadas.
Los factores de riesgo pueden ser individuales como los de tipo psicológico (falta de seguridad, inmadurez, infravaloración de uno mismo…), el fracaso escolar, las actitudes y creencias favorables a las drogas, el inicio temprano en su consumo,… o pueden ser sociales o del entorno, como la disponibilidad y accesibilidad a las diferentes sustancias, la existencia de normas sociales favorables o permisivas con el consumo o las situaciones de desestructuración social (desarraigo, escasez de vínculos sociales, pobreza y marginalidad). Evidentemente, la suma de estos factores de riesgo en una misma persona aumentará las posibilidades de que se genere un consumo problemático de drogas.
Los factores de protección incluyen la capacidad individual de resolución de problemas, la autonomía personal, las actitudes individuales y familiares favorables hacia la salud y el rechazo a las drogas, la existencia de fuertes vínculos emocionales con el entorno o el poseer valores o normas de conducta claros.
De esta forma, la prevención de drogodependencias incluye acciones que persiguen :
Reducir la demanda de drogas, potenciando el desarrollo de las competencias y capacidades personales (autonomía e independencia, actitudes de rechazo hacia el consumo, adquisición de hábitos saludables,...) y la disminución del interés social hacia las drogas (modificación de estereotipos sobre los efectos de las sustancias, visión social del fenómeno menos permisiva,...)
Reducir los riesgos asociados al consumo de drogas, mediante intervenciones dirigidas a lograr objetivos intermedios (reducción de daños o problemas de salud producidos por las sustancias o la forma de usar estas sustancias, detección precoz de los factores de riesgo que pueden conducir al consumo problemático de drogas).
Reducir la oferta y promoción de drogas tanto en lo que respecta a las drogas legales como ilegales. Esto resulta especialmente importante en lo que se refiere al consumo de alcohol y tabaco, desarrollando políticas de limitación del uso en menores o de regulación de la publicidad mediante medidas legislativas.
Facilitar la integración de las personas drogodependientes, mediante políticas activas de inserción/reinserción social. Todas las intervenciones dirigidas a la socialización de las personas con problemas de abuso de drogas tienen en sí mismas un componente preventivo.
Favorecer el desarrollo de políticas integrales dirigidas a promover la equidad, la integración social y la igualdad de oportunidades.
La prevención del consumo problemático de drogas debe realizarse en los espacios de sociabilidad más habituales y cotidianos ( comunidad escolar, el ámbito laboral, espacios de ocio, ámbito laboral y comunitario, medios de comunicación social y servicios sanitarios) siendo clave el papel de los mediadores (educadores, animadores de tiempo libre, profesionales sociosanitarios.) y especialmente el papel de los grupos de iguales en el caso de las personas jóvenes.
Las líneas prioritarias de actuación son:
Educación para la salud de la población general y de grupos o colectivos determinados.
Formación para profesionales ( sanitarios , sociales, educadores…) y mediadores sociales ( grupos de iguales ,voluntariado, padres y madres, miembros de asociaciones ciudadanas,...).
Medidas legislativas de control y cumplimiento de la norma respecto a la oferta, distribución y publicidad de las drogas institucionalizadas (alcohol y tabaco).
Coordinación de actuaciones entre los diversos sistemas: educativo, sanitario, servicios sociales,
Fortalecimiento de la organización comunitaria, del tejido asociativo y redes sociales.
Fomento de alternativas lúdicas, creativas y participativas de tipo cultural, social, deportivo,...
Desarrollo de políticas de salud y bienestar social que promuevan la integración social, la equidad y la participación ciudadana.
ASPECTOS LEGALES EN ARAGÓN: LEY 3/2001 DE PREVENCIÓN, ASISTENCIA Y REINSERCION EN MATERIA DE DROGODEPENDENCIAS
Los aspectos legales en relación con el tema de drogodependencias están regulados en nuestra comunidad autónoma a través de la Ley 3/2001 de prevención, asistencia y reinserción en materia de drogodependencias publicada en BOA el cuatro de abril de 2001.
En su preámbulo, la ley considera el tema de las drogodependencias englobado en una política integral y planificada dirigida al logro de un desarrollo humano y social más equitativo.
En esta ley adquieren especial relevancia las disposiciones relativas al control de la oferta de bebidas alcohólicas y tabaco estableciendo limitaciones a la publicidad, venta y consumo de dichas sustancias.
Hace así mismo énfasis en el enfoque educativo insistiendo en la integración adecuada de la educación para la salud en todos los ámbitos de la comunidad de tal forma que la promoción de estilos de vida sanos y autónomos sea un objetivo a trabajar con el consenso y compromiso de todos los sectores sociales.
Los apartados siguientes exponen de forma esquemática las normas que recoge la ley y que se refieren a la publicidad, venta y consumo de tabaco y alcohol.