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SEGURIDAD PARA DISFRUTAR


Las relaciones eróticas implican contacto y esto puede favorecer que virus, bacterias y otros gérmenes pasen de un organismo a otro.

Todos los hombres y mujeres de cualquier edad saben que si hay coito vaginal, hay posibilidades de embarazo, no obstante, en muchas ocasiones no desea que esto ocurra y por tanto no es posible relajarse y disfrutar con esta práctica sin protección.

Todos los cuerpos de hombres y mujeres están preparados para dar y recibir placer, compartir afectos y reproducirse. El hecho de que hombres y mujeres puedan reproducirse es un valor. Es una opción libre y personal. Hay que tener en cuenta que en la actualidad, hombres y mujeres tienen muchos encuentros eróticos en su biografía y sólo 1 ó 2 hijos por pareja.

Por otro lado todos/as saben que si hay contacto entre mucosas: bucal, anal, vaginal y del pene se puede adquirir ó transmitir E.T.S., incluido el SIDA. Por ejemplo el VIH, que provoca el SIDA, puede transmitirse por: un coito vaginal ó anal y por prácticas buco-genitales no protegidas con preservativo (también de madre a hijo por el cordón umbilical y la lactancia) y por compartir jeringuillas u objetos punzantes contaminados con sangre. No se transmite por acariciar, besar o compartir con la persona infectada las actividades de la vida cotidiana.

Si hay deseo, hay coherencia con los valores y modos de pensar, puedes mostrarte como eres sin temor al rechazo y si se trata de disfrutar hay al menos dos alternativas: A. Relaciones eróticas aconceptivas (sin coito vaginal):

De todas las eróticas, la única que puede provocar embarazos es el coito vaginal, si se prescinde de esta práctica, no se prescinde de su cuerpo, ni de sus valores, ni de sus afectos, ni de sus placeres.

Solo se prescinde del coito y del miedo al embarazo.

Probablemente aporte más tranquilidad, más capacidad de percibir todo tipo de sensaciones y seguro que más placer.

La naturaleza ya se encargó de separar el placer y la reproducción. Es decir, que no fuera preciso el coito para disfrutar. Con la estimulación del clítoris (hay muchas mujeres que obtienen más placer y orgasmos que con la penetración). Si se trata de disfrutar, el coito no es imprescindible ni para hombres, ni para mujeres.

Si además del embarazo queremos eliminar la posibilidad de contagio del SIDA y otras enfermedades, también tenemos que suprimir el sexo oral o la penetración anal o utilizar preservativo con el que eliminamos el embarazo y el contagio de enfermedades.


B. Usar métodos anticonceptivos:


Hablar de anticonceptivos es hablar de coito vaginal y, excepto el preservativo y la abstinencia, el resto solamente nos protegen del embarazo y no evitan el contagio de enfermedades de transmisión sexual .

Necesitas información, desarrollo de destrezas, entrenamiento y mostrarte como eres y no como crees que esperan que seas. Puede resultar más sencillo hablar de métodos anticonceptivos con tu pareja paseando que ya estando desnudos y en la cama.

Para informarte de anticonceptivos existen muchos manuales y folletos. Métodos anticonceptivos hay muchos Lo importante es elegir uno que sea eficaz para lo que propones, que sea aceptado conscientemente por la pareja. Que sepáis como funciona, qué fallos puede tener y qué se puede hacer en estos casos. A continuación se describen dos métodos con frecuencia utilizados por jóvenes: preservativo y píldora.


La píldora
Entre otras cosas, mediante dosis hormonales, bloquea la producción de óvulos en el ovario por lo que los espermatozoides, aunque lleguen a las trompas, no pueden fecundar. La píldora es un método eficaz para evitar embarazos pero no previene el contagio de SIDA y otras enfermedades de trasmisión sexual .

Si se usa la píldora son importantes y necesarios los controles médicos. La píldora tiene una eficacia prácticamente absoluta, pero es preciso usarla bien En primer lugar es necesario recordar esta condición al personal sanitario cuando se consulta por otro motivo porque puede interactuar con otros medicamentos, disminuyendo bien la eficacia de estos o la de la propia píldora. Como sabemos, para que la píldora sea eficaz es preciso mantener ciertos niveles hormonales y esto se consigue con la ingesta diaria de las grageas. Si por alguna razón como puede ser algún olvido, un vómito o diarreas disminuyeran los niveles hormonales, vuelve a haber pérdida de eficacia y, por tanto, riesgo de embarazo. Por supuesto si se sospecha de una posible disminución de la eficacia habrá que ser conscientes del riesgo y obrar en consecuencia.

Una usuaria de la píldora anticonceptiva debería anticiparse a éstas y otras posibles situaciones y tener claro cómo actuar cuando se presenten, y también saber a quién se puede acudir cuando se necesite consejo. Eludir este tema o pensar que si se presenta: "ya veremos", no suele ser un modo eficaz de prepararse para saber afrontar estas situaciones.

También hay que tener en cuenta que durante el periodo "de descanso" evidentemente, no se está protegida frente al embarazo. Por tanto si se actúa como si la protección continuara y se produjese un embarazo, no será la píldora quien haya fallado, por mucho empeño que se ponga en afirmarlo.

Sobre la píldora, no es raro oír que tiene efectos secundarios, hay algunos que son los lógicos del primer mes de ingesta y otros que sólo se presentan en algunos casos. La cuestión es simple, si una mujer considera que la píldora le está "sentando mal", lo lógico es volver a la consulta, contar lo que le pasa y solucionarlo: cambiando de píldora o de método. ¿Tiene sentido continuar tomando algo que te sienta mal?


El preservativo
Impide que los espermatozoides se depositen en la vagina. Es el único método anticonceptivo que además de prevenir embarazos, evita el contagio de SIDA y otras enfermedades de transmisión sexual.

Sobre el preservativo hay quien dice que disminuye el placer ya que. probablemente el roce entre el pene y la vagina no sea igual si entre ambos media una funda de látex. Pero, ¿desde cuando el placer es sólo roce?, ¿no habíamos quedado que la tranquilidad incrementa las sensaciones y el placer?. Es más, el placer no sólo se computa mientras dura la penetración. La tranquilidad de los días siguientes, sabiendo que no hay embarazo ni riesgo de contagios, ¿no es acaso placer?.

Pero el preservativo no basta con usarlo, "hay que saber usarlo". Y, eso significa pensar y tener claro dónde comprarlo, dónde guardarlo, cómo ponerlo y cómo quitarlo. Aparentemente muchas cosas, pero ninguna que no pueda resolverse con sentido común.

Los preservativos, aunque se vendan estuchados con más de una unidad, vienen precintados de uno en uno. De modo que en cada envase haya un único preservativo que, salvo excepciones, está acompañado de una sustancia lubricante que hace que el látex esté en buen estado.

Todos los preservativos deben tener impreso en su estuchado una fecha de caducidad, a partir de la cual no se garantiza su buen estado. Suponemos que nadie conscientemente utilizaría un preservativo del que sospeche que no está en sus mejores condiciones, como por ejemplo aquellos que estén caducados.

Sin embargo, no resulta raro que haya preservativos que se estén comercializando de los que no se pueda garantizar su perfecto estado ya que en ocasiones para su venta al público estén expuestos durante un tiempo considerable a altas temperaturas, ya sea directamente al sol o en máquinas expendedoras próximas a fuentes de calor. Es probable que esos preservativos no estén caducados y que tenga el sello de haber pasado todos los registros sanitarios, pero también es probable que no estén en buen estado, ya que el calor puede haber evaporado, todo o en parte, el líquido que garantiza el buen estado del látex. Por tanto, no es igual comprar en un sitio que en otro. Los preservativos tardan mucho en caducar y es importante cómo se almacenan o el cómo se ponen en venta.

Una vez que se adquieren o se consiguen, la responsabilidad de su buena conservación es "personal e intransferible" y hay que mantener las precauciones al guardarlos Por ejemplo, la guantera del coche en verano no parece aconsejable pues es fácil imaginarse las temperaturas que se pueden acumular. Guardarlo en la cartera, apretujado junto a carnets y tarjetas, tampoco parece muy sensato, sobre todo cuando son muchos los días que permanece en esa situación. No olvidemos que el preservativo está precintado pero que una pequeña fisura o agujerito convierte en inservible ese precinto. Es decir, es importante cómo se guardan

Su eficacia depende de su correcto uso: colocarlo antes de cualquier contacto entre pene y vagina, con el pene en erección y evitando que quede aire en su interior y hay "errores" que tienen que ver con "la colocación". Por ejemplo, hacerlo tarde. Es decir, después de algún contacto entre el pene y la vagina o tras alguna penetración. También hay veces que se deja "mal colocado". Dejando algo de aire en el extremo, que suele formar como una pequeña burbuja en el "depósito", y que provoca el riesgo de que se estalle. Si el preservativo se dejara mal o insuficientemente desenrollado el riesgo estaría en que se podría "quedar dentro" con lo que se facilitaría que el semen se pudiera depositar en la vagina. Lo mismo podría suceder cuando se quita tarde, es decir, cuando el pene y ha perdido la erección y el preservativo deja de ajustar.

Éstas y otras claves aparecen escritas en todos los estuchados con los que se comercializan los preservativos, así que bastaría con ser un poco curioso y hacer con los preservativos lo mismo que hacemos con cientos de cosas que podemos adquirir "leer el manual de instrucciones" y tenerlo en cuenta.

Además hay otro punto que casi nunca aparece en las instrucciones que es que las posibilidades de que el preservativo se rompa son mayores cuando la vagina está seca, cuando no se ha lubricado, lo que probablemente signifique que no haya la suficiente excitación sexual en la chica. También el día del ciclo menstrual también guarda relación con la lubricación e, incluso, ésta se puede ver alterada por alguna otra cosa como una infección.

Lo lógico sería que ésto no hubiera necesidad de escribirlo, pues si no hay lubricación la penetración puede resultar molesta y, como ya hemos dicho, el objetivo de las relaciones eróticas debe estar en disfrutarlas y no simplemente en tenerlas. Sin embargo, la realidad nos dice que unas veces porque el chico impone sus deseos, y otras porque la chica no expresa los suyos, muchos coitos se dan o con poco deseo o con muchos miedos y, en cualquier caso, con poca lubricación. Lo que conduce no sólo a la ausencia de placer sino a incrementar la posibilidad de que se rompa el preservativo.

Si a pesar de todos lo cuidados el preservativo se rompiera queda la alternativa de la anticoncepción de emergencia.


Anticoncepción de emergencia
Una pareja que tenga una relación erótica que incluya un coito no protegido y en el caso de que el preservativo se rompa durante el coito, todavía cabe una posibilidad para evitar el embarazo no deseado: la anticoncepción de emergencia. Este recurso también es útil para situaciones, lamentablemente reales, como es un caso de violación.

NO ES UN METODO ANTICONCEPTIVO. Es una medicación de emergencia de carácter excepcional. Su uso frecuente no es recomendado. Una cosa es que sea una buena salida para circunstancias excepcionales y otra muy distinta incorporarlo como si de un método anticonceptivo más se tratara.

Creemos que el cuerpo de la mujer, sus hormonas y sus ciclos menstruales, son suficientemente importantes como para procurar cuidarlos y no someterlos a continuas alteraciones, aunque por otro lado, también somos plenamente conscientes de que un embarazo no deseado es menos recomendado aún que repetir el uso de la anticoncepción de emergencia.

Generalmente reducida a la llamada píldora del día después (o píldora postcoital). Mediante altas dosis hormonales evita el embarazo, retrasando la ovulación o impidiendo la "anidación" de un posible óvulo fecundado en el útero.

Evidentemente no previene el contagio de enfermedades de transmisión sexual. Solo puede prescribirla el personal médico y es imprescindible acudir a solicitarla antes de que pasen 72 horas desde el coito no protegido.

Sobre la anticoncepción de emergencia se oyen muchas cosas, como que a veces hay dificultades para lograrla, que no siempre el personal médico la "prescribe", que hay médicos que hacen objeción o que de te mandan de un lado a otro. Se den o no estas circunstancias, lo que tranquiliza es tener "las respuestas" antes de que haga falta. ¿Cuesta tanto averiguar previamente como están las cosas en tu lugar de residencia?, ¿No será mejor preguntar desde la tranquilidad que hacerlo con las prisas de que se puedan cumplir las 72 horas y llegar tarde?

El otro aspecto que cuestiona "la anticoncepción de emergencia", y que también es causa de que haya quien prefiera optar por "no prescribirla", es su legalidad. ;el de hasta qué punto es legal administrarla a chicas menores de edad. ¿Habría que informar o solicitar el permiso del padre o la madre?.

La respuesta está en el artículo 162 del Código Civil que excluye de la representación que realizan los progenitores de sus hijos o hijas "los actos relativos a los derechos de la personalidad u otros que el hijo o la hija, de acuerdo con las leyes y condiciones de su madurez, pueda realizar por sí mismo".

Los derechos de la personalidad reconocidos al menor son, entre otros, el derecho a la vida, a la integridad física y moral, al honor, a la intimidad, a la sexualidad y a la opinión. Por supuesto dentro del derecho a la sexualidad se incluye la información en materia de sexualidad y anticoncepción, así como el suministro de medios anticonceptivos.

Bastaría con que el profesional médico considere a la menor que tiene delante como "una menor madura" para que estén todas las dudas resueltas. Una menor en condiciones de madurez emocional e intelectual y capaz, por tanto, de entender qué le pasa, lo que se le propone y las consecuencias de su decisión ¿Es maduro ser consciente de que se ha tenido un "coito no protegido" y buscar, por consiguiente, una solución para evitar un embarazo no deseado? La respuesta, tiene toda la pinta de que es SÍ. Luego las dudas sobre la legalidad deberían disiparse.

Otros Métodos


Diafragma, espermicidas, dispositivos intrauterinos, los llamados métodos naturales, quirúrgicos, etc. Lo importante es saber que hay más, que merece la pena conocerlos y que la decisión sobre cuál es el más adecuado suele ser más acertada cuanto más reposada y pensada sea. Para eso hace falta más información.

A veces se confunde (con la píldora también sucede) prevenir embarazos no deseados con prevenir enfermedades de transmisión sexual como el SIDA. Estar protegido frente al embarazo no significa estar, protegido frente al contagio. Con el PRESERVATIVO SÍ se previenen las dos cosas, CON CASI TODOS LOS DEMÁS: NO. Son sólo eso: métodos anticonceptivos que evitan el embarazo.




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